Una instalación de Energía Solar Térmica supone un ahorro energético de más del 60% del consumo anual. Los sistemas tradicionales de producción de agua caliente sanitaria con Energía Solar Térmica, se basan en el calentamiento y almacenamiento del agua potable de red. Una vez caliente ha de mantenerse la temperatura de confort para poder ser posteriormente consumida en aplicaciones como la ducha, lavado, cocina, etc.
Es importante no olvidar que la legionela es una bacteria que puede contaminar una instalación a través del agua potable, multiplicándose con facilidad en un intervalo de 30º a 45º. A temperaturas superiores a 60º la bacteria muere.
Características principales:
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