La calefacción por radiadores supone trabajar en altas temperaturas (80ºC). Para aplicarlo a la energía solar empleamos colectores de tubo de vacío capaces de conseguir temperaturas altas alcanzando un rendimiento muy alto y reduciendo las pérdidas de calor por convencción y conducción entre la superficie captadora y el cristal exterior a través del aire existente entre ellos. El ahorro que supone utilizar este tipo de calefacción es de hasta el 50%, siendo su vida útil superior a los 20 años.
Los colectores de tubo de vacío tienen una capa absorbente altamente selectiva que atrapa la radiación incidente, sus pérdidas son bajas, gracias al excelente aislamiento que le proporciona el vacío. Tienen la ventaja de que alcanzan temperaturas altas hasta en sitios desfavorables con poca radiacción solar.