Los economizadores de energía eléctrica disminuyen o eliminan los efectos de la perturbación de la tensión eléctrica, que reciben los aparatos eléctricos, electrodomésticos, luces, motores... de nuestros hogares y negocios, posibilitando la acumulación de energía durante 10 segundos y manteniendo por tanto constante cuando ocurren picos o caídas. Este proceso proporciona la potencia reactiva necesaria para establecer el campo electromagnético en el bobinado del motor y a la vez recupera y reutiliza la energía durante el ciclo normal del trabajo.
Si el ahorrador de energía no hubiera recuperado y reutilizado dicha energía, esta hubiera sido devuelta a la línea de distribución de electricidad. Como resultado de que exista una fuente de energía reactiva próxima, los motores eléctricos funcionan con menos pérdidas de calor y de forma más eficiente. Esto se traduce en una larga vida útil del aparato y un importante ahorro de la energía que consume.
Al mismo tiempo, por circular menor intensidad por los conductores cercanos, hay menores pérdidas por el calor y mayor ahorro de energía. Se pueden llegar a conseguir ahorros de hasta un 35% de consumo eléctrico. [Funcionamiento de un ahorrador]
Características más importantes
Economizadores monofásicos
Economizadores trifásicos